¡Un regalo para ti!

#Estilo de vida
Agosto 01 / 2017

En el andar de la vida muchas veces perdemos el norte de lo que hacemos, nos aburrimos del trabajo en el que estamos, entramos en una cotidianidad de una rutina en la que no nos sentimos felices, retados, o en crecimiento. Desde mi mirada la naturaleza del ser humano nos lleva a estas emociones, pues nacimos para evolucionar, si vemos el proceso de un niño desde que nace podemos observar su necesidad de crecer, de aprender cosas nuevas, de encontrar retos. 

 

Lo mismo pasa con nosotros los adultos, olvidamos esa necesidad de crecer, de ser mejores, de aprender más; con una diferencia, y es que debemos buscar por qué hacerlo, así nuestra naturaleza nos impulse. Cuando nos quedamos en un vida por comodidad o en un trabajo solo por cubrir nuestras necesidades básicas, es fácil caer en un círculo vicioso de la infelicidad y la costumbre.

 

Esta semana en mi vida personal, he tenido la oportunidad de reconectarme con la pasión más grande que me mueve en vida: ayudar a las mujeres, reencontrar  por qué comencé haciendo lo que hago. A veces yo también pierdo el norte porque entre la ejecución, como se mueve la industria, comentarios negativos, críticas y demás, me estaba sintiendo como un persona con un trabajo que debía cumplir y ya. Así que entré en el ejercicio de reformular mi visión de vida.

 

La visión es un motor que te lleva a moverte por el mundo, es ese corazón que le pones a todo lo que haces y como viene del corazón debe ir más allá del hecho de producir y más con el propósito que sientes que debes cumplir, es la verdadera razón para despertarte, respirar, caminar a parte de lo simple lógico. Vivir una vida sin visión es estar más propenso a dejar tirados tus proyectos, a dejarte influenciar negativamente por otras personas o por tus mismos pensamientos, es vivir en una guerra mental constantemente de por qué estás haciendo lo que haces.

 

Cuando tenemos una visión clara para nuestra vida y nos vemos en ella, podemos alcanzar lo que queremos, es una dosis de energía que nos hace persistir en el cumplimiento de metas y sueños, es tener una razón para hacer las cosas.

 

¿Y tú? ¿ya tienes tu visión de vida? ¿ya construiste ese motor que solo puede nacer de tu corazón y de la conversación interna que te llevará a conquistar todo lo que quieres? sino es así, nunca es tarde para hacerlo y el momento es ahora.

 

Con cariño

 

Caro Ortíz