EL CONTROL DE LA ANSIEDAD

#Estilo de vida
Noviembre 18 / 2018

La ansiedad es un estado de temor o una respuesta emocional, puede ser normal o exagerada, a ciertas situaciones estresantes del mundo en que vivimos. Básicamente es un mecanismo defensivo, un sistema de alerta ante situaciones consideradas amenazantes.

Por eso este tema es de vital importancia para todos nosotros, ya que el 100% de la población ha experimentado alguna vez en su vida episodios de ansiedad.

El cuerpo es muy inteligente; responde contra los virus, regula por sí solo la temperatura corporal, bombea sangre todo el tiempo, etcétera. Pero también nos envía mensajes para ayudarnos a mantener el equilibrio, en forma de antojos y ansiedad. Es por eso, que cuando tengamos una “necesidad” enorme de comer, debemos ser conscientes en lo que ingerimos, en qué carencias físicas y emocionales tenemos, y en cómo nos comportamos en la vida.

Los antojos y la ansiedad por comer pueden ser indicadores de muchas cosas; algunas tan sencillas como hambre o sed, pero también pueden ser un signo de algo más profundo. Si se sigue una dieta sin los nutrientes suficientes, por ejemplo, es posible que se deseen los alimentos que contrarresten la falta de vitaminas y minerales. Pero también pueden indicar alguna carencia emocional, y a veces utilizamos la comida para llenar un vacío provocado por falta de aceptación, placer, apoyo o amor.

Si el cuerpo pide agua, frutas, verduras, cereales o legumbres, está pidiendo alimento y apoyo. En cambio, si constantemente siente la necesidad de comer alimentos azucarados, salados y grasientos, hay que preguntarse: “¿Qué quiere mi cuerpo físico y emocional, y por qué?”

Cuando la ansiedad por comer aparezca, no te juzgues ni culpabilices, solo obsérvate con curiosidad y tómalo como una oportunidad para poder descifrar los mensajes que hay detrás de este antojo. Si es necesario debes consultar con los especialistas.

A continuación, te daremos unas técnicas sencillas para el control de la ansiedad, son técnicas mundiales llamadas cognitivo – conductuales, puestas en práctica por especialistas y con excelentes resultados.  Ponlas en uso ante el gran deseo de comer lo que no es debido, ante pensamientos negativos, ante la pereza a realizar una actividad o por el contrario ante la necesidad de querer realizar una tarea por varias veces al día.

  1. Distracción: habla con alguien, canta, suma números en tu mente, recuerda un suceso feliz, recuerda el nombre de pueblos que hayas visitado, concéntrate en los latidos de tu corazón, etc.
  1. Planeación: organiza tus semanas o tus días con anterioridad, esto ayudará a no caer en errores de distribución de tiempo, “corre corre” en el día a día, o malas decisiones en la alimentación.
  1. Respiración diafragmática lenta: esto puede ayudarnos a calmar crisis de ansiedad.
  • Ponte una mano en el pecho y la otra sobre el estómago, para estar seguro de que lleves el aire a la parte de debajo de los pulmones, sin mover el pecho.
  • Al tomar el aire, lentamente, lo llevas hacia abajo, hinchando un poco el estómago, sin mover el pecho.
  • Retienes un momento el aire en esa posición,
  • Suelta el aire, lentamente, hundiendo un poco el estómago.
  • Procura mantenerte relajado y relajarte un poco más al soltar el aire.
  • Cuando hayas aprendido a hacerlo debes sostener el aire 5 segundos, y votarlo contando otros 5 segundos.
  1.  Relajación: te recomendamos asistir a clases de pilates o yoga, si prefieres hacerlo en casa bajo tutoriales está bien. Con 25 minutos diarios es suficiente.
  1. Realiza ejercicio físico diariamente: es este punto el más importante, sanador y controlador de las emociones. Está demostrado científicamente el poder del ejercicio, libera neurotransmisores y óxido nítrico, los cuales activan tus sensores de felicidad y querer hacer las cosas bien.
  1. Autoinstrucciones: son las órdenes verbales que te das a ti mismo. Esta es una técnica anticipada para controlar los pensamientos. Siempre piensa en positivo, recordando tus objetivos.
  1. Imaginación positiva: siempre piensa, habla y comunícate en positivo, incluso para decir que NO, debemos hablar en terminología positiva. Solo con esto nuestro organismo cambia sus emociones, empieza a salivar de más y las sensaciones de estrés van desapareciendo.
  1. Aroma: aromatiza tus espacios con olores inusuales, pero que sean de tu agrado. En especial la menta.
  2. No te castigues: no realices dietas extremas, no realices ejercicio excesivamente, no trabajes de más. No te lleves a la cama preocupaciones del día.
  1.  No lo hagas: consumir bebidas excitantes como el café, azúcar, chocolate, etc. que sólo agravarán el problema y nos hará sentir más ansiosos. En cambio, toma más agua, zumos, infusiones, etc.

Esperamos que este artículo te ayude a controlar las sensaciones de ansiedad, a los que estamos expuestos en el día a día. Recuerda que esto no es una condición de una población en especial, es un tema que nos incumbe a todos en cualquier aspecto de nuestra vida.